"Pero en los días en que sentimos que nuestra vida, como si fuera una novela, ha adquirido por fin su forma definitiva, podemos percibir y seleccionar, como hago yo ahora, cuál ha sido nuestro momento más feliz. Explicar por qué escogemos ese momento concreto de entre todos los que hemos vivido requiere que narremos de nuevo nuestra historia como una novela, por supuesto. Pero también sabemos que en cuanto señalemos el momento más feliz hará mucho que este habrá quedado en el pasado, que no volverá nunca más y que, precisamente por eso, nos producirá dolor. Y lo único que puede hacernos soportable dicho dolor es poseer algún objeto perteneciente a ese instante dorado. Los objetos que nos quedan de los momentos felices guardan con mucha más fidelidad que las personas que nos hicieron vivir esa dicha el placer de su recuerdo, sus colores, sus impresiones táctiles y visuales."
dew drop
trip trip trip
Páginas
viernes, 28 de junio de 2013
El museo de la Inocencia.... Orhan Pamuk
martes, 8 de enero de 2013
Clitemnestra o el crimen... M. Yourcenar
* "De día, luchaba contra la angustia; de noche, luchaba contra el deseo; sin cesar, luchaba contra el vacío, forma cobarde de la desgracia."
* "Pasaban los días uno tras otro por las calles desiertas como una procesión de viudas; la plaza del pueblo parecía negra con tantas mujeres de luto. Yo envidiaba a aquellas desgraciadas por no tener más rival que la tierra y por saber, al menos, que su hombre dormía solo."
* "Egisto galopaba a mi lado por los eriales; tenía casi la edad de ir a reunirse con los hombres; me devolvía la época de los besos entre primos perdidos en el bosque, durante las vacaciones de verano."
* "Señores jueces, no existe más que un hombre en el mundo: los demás no son más que un error o un triste consuelo, y el adulterio es a menudo una forma desesperada de la fidelidad. Si yo engañé a alguien fue con toda seguridad al pobre Egisto. Lo necesitaba para percatarme de que hasta qué punto el que yo amaba me era irremplazable."
* "En lugar de una mujer joven, el rey encontraría en la puerta a una especie de cocinera obesa; la felicitaría por el buen estado de los corrales y bodegas: sólo podía esperar unos cuantos besos fríos. Si hubiera tenido valor, me hubiese matado antes que el llegara, para no leer en su rostro la decepción, al encontrarme ajada. Pero quería, al menos, verlo antes de morir. Egisto lloraba en mi lecho, asustado como un niño culpable que siente llegar el castigo del padre; me acerqué y adopté mi voz más suavemente mentirosa para decirle que nada se sabía de nuestras citas nocturnas y que su tío no tenía ninguna razón para dejarlo de querer. Yo esperaba que, al contrario, él estuviera enterado de todo, y que la cólera y el afán de venganza me devolvieran un lugar en su pensamiento. Para estar más segura de ello, entregué el correo, junto con las demás cartas, una anónima en donde exageraba mis culpas: afilaba el cuchillo que debía abrirme el corazón. Pensaba que tal vez me estrangularía con sus propias manos que yo tan a menudo había besado: por lo menos moriría envuelta en una especie de abrazo."
* "Durante un instante, pensé en disponerlo todo para simular un accidente que no dejara huellas, de suerte que la lámpara de petróleo cargara con las culpas. Pero yo quería obligarlo a mirarme de frente por lo menos al morir: por eso lo iba a matar, para que se diera cuenta que la lámpara de petróleo cargara con las culpas. Pero yo quería obligarlo a mirarme de frente por lo menos al morir: por eso lo iba a matar, para que se diera cuenta de que yo no era una cosa sin importancia que se puede dejar o ceder al primero que llega."
* "Pasaban los días uno tras otro por las calles desiertas como una procesión de viudas; la plaza del pueblo parecía negra con tantas mujeres de luto. Yo envidiaba a aquellas desgraciadas por no tener más rival que la tierra y por saber, al menos, que su hombre dormía solo."
* "Egisto galopaba a mi lado por los eriales; tenía casi la edad de ir a reunirse con los hombres; me devolvía la época de los besos entre primos perdidos en el bosque, durante las vacaciones de verano."
* "Señores jueces, no existe más que un hombre en el mundo: los demás no son más que un error o un triste consuelo, y el adulterio es a menudo una forma desesperada de la fidelidad. Si yo engañé a alguien fue con toda seguridad al pobre Egisto. Lo necesitaba para percatarme de que hasta qué punto el que yo amaba me era irremplazable."
* "En lugar de una mujer joven, el rey encontraría en la puerta a una especie de cocinera obesa; la felicitaría por el buen estado de los corrales y bodegas: sólo podía esperar unos cuantos besos fríos. Si hubiera tenido valor, me hubiese matado antes que el llegara, para no leer en su rostro la decepción, al encontrarme ajada. Pero quería, al menos, verlo antes de morir. Egisto lloraba en mi lecho, asustado como un niño culpable que siente llegar el castigo del padre; me acerqué y adopté mi voz más suavemente mentirosa para decirle que nada se sabía de nuestras citas nocturnas y que su tío no tenía ninguna razón para dejarlo de querer. Yo esperaba que, al contrario, él estuviera enterado de todo, y que la cólera y el afán de venganza me devolvieran un lugar en su pensamiento. Para estar más segura de ello, entregué el correo, junto con las demás cartas, una anónima en donde exageraba mis culpas: afilaba el cuchillo que debía abrirme el corazón. Pensaba que tal vez me estrangularía con sus propias manos que yo tan a menudo había besado: por lo menos moriría envuelta en una especie de abrazo."
* "Durante un instante, pensé en disponerlo todo para simular un accidente que no dejara huellas, de suerte que la lámpara de petróleo cargara con las culpas. Pero yo quería obligarlo a mirarme de frente por lo menos al morir: por eso lo iba a matar, para que se diera cuenta que la lámpara de petróleo cargara con las culpas. Pero yo quería obligarlo a mirarme de frente por lo menos al morir: por eso lo iba a matar, para que se diera cuenta de que yo no era una cosa sin importancia que se puede dejar o ceder al primero que llega."
jueves, 17 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
Así como el amor es humano...la infidelidad es animal... (y los humanos solemos ser bastante animales, porque hay necesidades que la razón simplemente debe dejar pasar...)
El amor es fácilmente corruptible y la fidelidad es la corrupción en sí.
...Con Diego, formaban una pareja muy especial. Sólo Dios sabe lo que
pasaba entre ellos. Las reglas de su vida en común eran absolutamente
incomprensibles vistas de afuera...
La relación entre Frida y Diego no es extraña, tal vez es la más común de todas... lo que pasa es que ellos si fueron valientes y enfrentaron a la naturaleza humana.
Sobre las coincidencias en el amor, la infidelidad y el arte.
Conversaciones con Frida y Diego...
... Muy pronto él me pidió mi opinión sobre su trabajo. Me escuchaba religiosamente. Es raro porque, fuera de las bases clásicas de ambos, nuestras pinturas seguían caminos diferentes. Diego trabajaba a su escala, monumental, yo a la mía, en proporciones reducidas. Él, vuelto hacia el exterior, lo social, principalmente; yo vuelta hacia adentro, lo íntimo humano. Creo que esa otra complicidad, esa mirada puesta en el trabajo del otro que siempre tuvimos, nuestra confianza mutua y nuestro sentido crítico en esa materia, son de las cosas más hermosas que me ha sido dado vivir. Una de las cosas más hermosas de nuestra relación...
... Es curioso, ¿verdad? Pintaba menos en aquella época en que sufría poco.
¡Ay! Voy a alimentar las tesis sobre el sufrimiento como elemento determinante del
arte. . . Todavía hay mucho que decir sobre eso. Ya volveremos sobre el tema....
... Y Frida, como Cleopatra en sus
barcas del Nilo, adornada y admirada, cantaba corridos, desplegaba todo su encanto
y su ternura, la agudeza de su inteligencia, prodigaba su sonrisa, y no sólo a los
hombres, sino también a las mujeres. Había comprendido que atraer las miradas
hacia ella era el mejor medio de alejar a las mujeres que se acercaban a Diego...
... —Para estar desesperada, más vale ser productiva —le decía a Lucienne—.
Siempre es algo que le robamos a la pura y simple autodestrucción. . .
... Nuestro contrato tácito de vida en común implicaba apoyo
recíproco e independencia...
... —en tamaño natural— hasta el marco de mi tela, así fue como representé la escena.
¿Por qué esa idea morbosa? Quizá haya sido simplemente una defensa. Esa
mujer asesinada era en cierto modo yo, a quien Diego asesinaba todos los días. O
bien era la otra, la mujer con quien Diego podía estar y a quien yo hubiera querido
hacer desaparecer. Sentía en mí una buena dosis de violencia, no puedo negarlo, y la
manejaba como podía. Me sentía como otra Artemisia Gentileschi, que en el siglo
XVII había pintado a Judith degollando a Holofernes sin poder, en el fondo,
vengarse de la realidad que la había violado, y no en una tela...
... Diego había querido que yo no hiciera otra cosa que pintar. Ese deseo suyo
me alegraba, porque significaba que creía en mí. Cuando me asaltaban las dudas
sobre nuestra relación, sobre su amor, pensaba que lo que él quería era que mi
mundo fuera lo bastante fuerte para no necesitar del suyo, ni de él. Para él quedar
completamente libre. Por último, el uno en el otro, para mí simplemente, para mi
equilibrio y para mi supervivencia, sentía que me hacía falta apegarme por entero a
la pintura, echar raíces en ella...
... Por momentos me pregunto si mi pintura, del modo como la viví, no fue más
semejante a la obra de un escritor que a la de un pintor. Una especie de diario, la
correspondencia de toda una vida. El primero fue el lugar donde liberé mi
imaginación a la vez que analizaba mis actos y mis gestos, por la segunda habría
dado noticias de mí, o simplemente habría dado de mí, a mis seres queridos. Por otra
parte, mis cuadros casi siempre los regalé, y generalmente estaban destinados a
alguien desde el principio. Como cartas.
Mi obra es la biografía más completa que pueda hacerse sobre mí...
... Pese a una salud totalmente precaria, me hallaba moralmente en buen estado,
y experimentaba un curioso sentimiento de libertad al estar de pronto lejos de Diego.
Tenía ganas de liberarme de su dominio afectivo, de ejercer mi capacidad de
seducir, de afirmarme. Debí parecer completamente desenfrenada. Pasaba de un
hombre a otro sin desconcertarme...
... ¡Lo que fue, fue para siempre!...
... En esas líneas dejaba ver su vínculo con él, inalterable. Y si Diego ponía en
peligro su relación por sus amores incesantes, los de Frida, a pesar de su intensidad,
no nublaban su cariño a Diego, sagrado. Sin embargo, se entregaba a ellos por
entero.
Así sucedió con Nickolas, a cuyo contacto se abrió sin vacilación. Nickolas
evidentemente estaba al tanto de la existencia de Diego, Frida no lo ocultaba, pero
sin embargo amaba como si la figura de su marido no pudiera impedir nada. Se dejó
llevar al amor por Nicholas sin vacilación, sin reticencias. Disfrutaba de la vida con
su nuevo hombre; de su inteligencia, de su sensualidad, gozaba con la imagen de
mujer hermosa, original y deseable que él le devolvía. Se mostraba posesiva,
exclusiva.
Cuando otra mujer en la misma situación hubiera sentido escrúpulos, Frida,
con la mayor naturalidad del mundo (y eso era lo más desarmante en ella), exigía a
su amante que le fuera fiel, a menos que se tratase, si es que la engañaba, de una
cuestión "puramente física", en cuyo caso era preciso que se guardara bien de
"amar" a la dama en cuestión...
... —Nick, ¿cómo decirte que te adoro, que pienso en ti todo el tiempo, en tus
ojos, en tus manos, en tu sonrisa, cómo decirte que te amo con todo mi corazón, y
que no hay en mí otra cosa que tú? (Aparte de Diego que tiene allí un lugar
particular e inmutable, pero eso ya lo sabes). .. Siento tanto amor por ustedes dos
que me desborda y me desdoblo. .. me vuelvo dos Fridas, una tan llena de amor
como la otra. . .
... —A las demás mujeres no las amo —se excusaba él—. La única que necesito
es mi Friduchita.
—Conocer al detalle tus sentimientos no modifica en nada el problema —le
respondía infaliblemente Frida.
Por algún tiempo en México se habló de amores de Diego con la actriz
Paulette Goddard. Después de sus amores con Irene Bohus, la húngara. . . Frida se
sentía desgarrada. ¿No habrían llegado demasiado lejos las cosas? ¿No era el
momento de tomar una decisión radical acerca de sus vidas? Pero no conseguía
librarse de su cariño a Diego, y por eso sufría. Y ese sufrimiento se acentuaba tal vez
por la pérdida de Nickolas, que la había herido mucho más de lo que dejaba ver,
pero de la cual no podía hablarle a Diego...
... Lupe Marín me dice que soy una idiota porque
dejo que las otras mujeres me quiten a Diego. . . Pero yo no estoy segura de que
volviéndome rapaz resolvería el problema. . . No sé si tengo razón. . . Lo sé todo. . .
No sé nada. . .
... —¿La inquietud tiene que ver con el amor? —le preguntó a Diego al
desembarcar en el aeropuerto...
... —O quizás debido a los celos. Es cierto que sus mujeres siempre pasan a ser
mis mejores amigas. . . Lupe, Irene, Paulette. . . ¡y las que me esperan! Me hacen
sufrir pero yo termino por quererlas, y ellas igual. Es un modo de desviar los celos,
de conjurar la suerte. . .
lunes, 5 de marzo de 2012
viernes, 25 de noviembre de 2011
Nadie nos enseña que la vida esta llena de incertidumbres y con ellas los cambios.
El cambio implica evolución y la evolución implica cerrar ciclos y empezar uno nuevo en otro nivel, en otro ambiente.
El ritmo de las cosas nos va mostrando cual es nuestro nuevo lugar, que es eso nuevo que el mundo necesita de nosotros y mejor aún, nos muestra las necesidades que tenemos con nosotros mismos para cambiar de piel.
Sin embargo.....que fuerte es cerrar, arrancarte la piel... que duro es terminar un ciclo.
El agua, al parecer es un buen lugar, porque fluye, corre, limpia, llueve, llora, se estanca, se evapora y vuelve a llover, a fluir...
El agua también es vida y la vida es amor...por eso he aquí una gota de amor: dew drop... y con ella todas las incertidumbres y reflexiones que hacen de la vida un camino hacia la felicidad que ojalá nunca se consiga completa....para seguir luchando por ella misma en cada evolución.
El cambio implica evolución y la evolución implica cerrar ciclos y empezar uno nuevo en otro nivel, en otro ambiente.
El ritmo de las cosas nos va mostrando cual es nuestro nuevo lugar, que es eso nuevo que el mundo necesita de nosotros y mejor aún, nos muestra las necesidades que tenemos con nosotros mismos para cambiar de piel.
Sin embargo.....que fuerte es cerrar, arrancarte la piel... que duro es terminar un ciclo.
El agua, al parecer es un buen lugar, porque fluye, corre, limpia, llueve, llora, se estanca, se evapora y vuelve a llover, a fluir...
El agua también es vida y la vida es amor...por eso he aquí una gota de amor: dew drop... y con ella todas las incertidumbres y reflexiones que hacen de la vida un camino hacia la felicidad que ojalá nunca se consiga completa....para seguir luchando por ella misma en cada evolución.
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